El coordinador de la misión de Médicos del Mundo en Padang alerta del peligro de tétanos y de infecciones respiratorias
El terremoto de magnitud 7.9 en la escala de Richter que hace una semana sacudió la costa oeste de Sumatra en Indonesia ha dejado a miles de personas sin hogar. En estos momentos, la prioridad de la ayuda se centra en facilitar alimento y refugio y en reducir el riesgo de epidemias. "La primera fase de la emergencia médica ha quedado atrás y ahora debemos hacer frente a otras patologías como las infecciones respiratorias. También tenemos que prestar mucha atención a la situación de los más vulnerables, sobre todos los niños y niñas. Pero sobre todo, la gente necesita refugio. Algunas aldeas se han visto gravemente afectadas y las casas están arrasadas. Con la llegada de la temporada de lluvias es urgente proporcionar refugio a las personas que han perdido sus hogares", explica Robin Frederick, coordinador de la misión de Médicos del Mundo en Indonesia.
Médicos del Mundo, que a través de la misión francesa impulsa proyectos de nutrición y vacunación en Indonesia desde 2005, ha respondido a la llamada del Gobierno indonesio y ha movilizado un equipo a la zona afectada. La misión, compuesta por diez personas (personal de enfermería, médicos, especialistas en logística y un coordinador) llegó a sábado para evaluar las necesidades médicas en el distrito de Pariaman, 90 kilómetros al norte de Padang. El equipo lleva material médico-quirúrgico y de ayuda en situaciones de desastres, para asistir a un millar de personas durante 15 días y un kit médico-quirúrgico para tratar hasta 150 heridos.
Durante el fin de semana, el equipo puso en marcha una clínica móvil para llegar a las aldeas más remotas y proporcionar atención médica y fármacos en el norte de Padang. "La misión ha reforzado también un centro de salud que estaba desbordado por la afluencia de gente. El terremoto ha afectado a algunas clínicas y ahora el objetivo es tratar de volver a poner en marcha el sistema sanitario", ha explicado Robin Frederick. El equipo de Médicos del Mundo está facilitando apoyo a los ‘puskesmas’ (los centros de atención primaria de salud) y proporcionando unas 300 consultas diarias. Otros dos consultorios móviles estarán operativos mañana jueves para evaluar la salud de la población y para recoger datos epidemiológicos
Epidemias
La aparición de epidemias es una de las preocupaciones ya que puede haber miles de cuerpos atrapados los edificios. "Existe un gran riesgo de epidemia de tétanos. La gente busca entre los escombros con las manos desnudas, con miles de hierros oxidados entre los cascotes", explica Robin.
El coordinador de la misión de Médicos del Mundo en Indonesia asegura que otra prioridad es "suministrar tiendas de campaña y mantas a los supervivientes". Algunos pueblos de los alrededores de Padang se vieron gravemente afectados, con hasta un 80% de las viviendas destruidas. Según estimaciones preliminares, cerca de 130 000 casas han sido destruidas o han sufrido daños severos. "Por cada casa destruida hay cerca de cinco personas que ya no tienen vivienda. Con la llegada de la temporada de lluvias, es urgente para proporcionar refugio a estas personas ", afirma Robin.
Ante esta situación, Médicos del Mundo va a facilitar tiendas de campaña y kits de higiene y cocina a 1.500 familias. Para ello, cuenta con el apoyo del Fondo de Emergencia de la Obra Social de Caja Madrid, que permite a la ONG reaccionar e intervenir en catástrofes naturales y crisis humanitarias mediante el envío de medios, equipos y personal sanitario.
Apoyo moral a las víctimas
"También debemos dar apoyo moral a los afectados más difícil. Algunas personas vienen a nosotros, aun cuando no están enfermos. Muchos se sienten perdidos y algunos están traumatizados. Sus casas desaparecieron hace cinco días, así que no debemos dejar estas personas sienten que han sido olvidadas ", concluye el coordinador de la misión en Indonesia.
El seísmo ha vuelto a azotar una zona sacudida por el Tsunami de 2004 que causó más de 230.000 muertes. Por el momento, la cifra oficial de muertos por el terremoto es de 625 víctimas mortales y 295 desaparecidos, aunque Naciones Unidas estima 3.000 personas podrían estar sepultadas bajo los escombros. Más de 500 edificios están completamente destruidos, las vías de comunicación cortadas y se declara falta de agua, electricidad y otros servicios básicos. |