
La nueva Ley Nacional de Migración en Argentina promulgada en 2010 estableció un marco de derechos de ciudadanías a la migración con la garantía del "derecho a la salud de las poblaciones migrantes". Sin duda existen barreras de accesibilidad a la cobertura, acceso y calidad del sistema público de salud que aún no puede responder a las necesidades colectivas de salud de los pueblos migrantes Sur-Sur en nuestro país.
Médicos del Mundo trabaja desde el año 2007 en diferentes barrios de la ciudad de Buenos Aires y la ciudad de Córdoba. El propósito es mejorar el acceso a la salud de la población migrante. Se trabaja en conjunto con diversas organizaciones de base y actores sociales representativos de los colectivos migrantes. Se busca promover una estrategia promocional de la salud colectiva, derechos ciudadanía y organización comunitaria.
Para alcanzar estos objetivos se comenzó un proceso con las colectividades migrantes bolivianas, peruanas y paraguayas residentes en Ciudad y Provincia de Buenos Aires. Se elaboraron propuestas en educación para la salud conformando grupos de promotores de salud provenientes de estas comunidades. Los promotores tienen a su cargo establecer temas prioritarios y encabezar estrategias comunitarias de prevención de enfermedades, promoción y vigilancia de salud como epidemiología comunitaria en los territorios sociales de intervención (barrios, talleres textiles, ferias de las comunidades, centros culturales, otros). Todo esto desde una perspectiva intercultural valorizando los saberes, prácticas, conocimientos de salud-enfermedad ancestrales y populares de estos colectivos (muchos de ellos de pueblos originarios-indígenas) como también buscando fortalecer y empoderar a los grupos en el camino por el Derecho a la Salud.
En estos años se trabajaron con grupos de promotores de Salud en el barrio Zabaleta de la Villa 21-24, Villa 31, Barrio Pampa, Mataderos, Liniers, Bajo Flores, Campo Tongui, Villa Celina y Villa Albertina de la provincia de Buenos Aires; en Nuestro Hogar 3 y Ampliación, Villa Pigüé, barrio Alberti y Cortaderos de la periferia de la Ciudad de Córdoba.
Actualmente se llevan adelante tres procesos territoriales "uno en Villa 31 de la Ciudad de Buenos Aires, en conjunto con la organización Emprendedores Migrantes, que apunta a la identificación, a través de talleres, de problemáticas salud-atención-enfermedad que afectan a los vecinos", según nos cuenta el coordinador del proyecto de Migración y Salud de Médicos del Mundo, Pablo Buzzi.
El otro proceso se realiza con los promotores de salud Juntos por un mañana mejor, formados a partir de un convenio con la Coordinadora de la Colectividad Boliviana (COCOBO). Pablo Buzzi nos comenta que este grupo lleva adelante actualmente un relevamiento epidemiológico comunitario sobre "Salud, Trabajo y Migración". Al mismo tiempo, realizan una campaña de prevención y promoción sobre Tuberculosis, una enfermedad estrechamente ligada a las condiciones de vida y de trabajo; con una mayor incidencia en poblaciones migrantes en la Ciudad de Buenos Aires principalmente por las largas jornadas y modos malsanos de trabajo en talleres textiles muchos de ellos clandestinos (Ej: más de 12 horas diarias, hacinamiento en lugares cerrados con falta de luz y ventilación, malnutrición, con familias a veces sobreviviendo en los mismo lugares de trabajo, entre otros determinantes).
También en la Ciudad de Córdoba en los barrios Alberti, Cortaderos, Nuestro Hogar 3 y Ampliación, y Villa Pigüé se trabaja con población migrante en salud ambiental y endemias como Dengue.
En el marco de este proyecto de Migración y Salud, a la fecha se formaron más de 100 promotores de salud comunitarios y se realizaron alrededor de 350 talleres de educación para la salud sobre: derecho a la salud, determinantes sociales de la salud, planificación popular en salud, salud mental y migración, interculturalidad y salud, soberanía alimentaria, tuberculosis, salud sexual y reproductiva, entre muchas otras temáticas, con la participación protagónica de alrededor de 680 personas. Se emplean siempre técnicas participativas grupales de educación popular para elaborar estrategias interculturales en conjunto con los referentes sociales comunitarios de las propias colectividades migrantes.
En palabras de Pablo Buzzi, la importancia de este proyecto se debe a "la situación de estas poblaciones migrantes y las dificultades que encuentran diariamente en las múltiples barreras de acceso a la salud, que requieren la actuación de todos los actores involucrados en la salud pública para terminar con una inequidad que se potencia en la migración y que no podemos naturalizar".